La visibilidad digital empieza con una web
Sea cual sea el sector, hoy es indispensable que autónomos y comercios tengan y mantengan su propia web. Es la única forma de dar una presencia digital real a tu oferta. El problema es que mucha gente sigue creyendo que crear una web es complicado. Las empresas más pequeñas a menudo no tienen presupuesto para contratar profesionales y acaban renunciando del todo. Es un error, y además evitable. A continuación analizamos con más detalle por qué tu propia web es tan importante y qué aporta.
Sin miedo a tu propia página web
Antes de hablar de ventajas, conviene saber que cualquiera es capaz de presentar su empresa en una web. No hacen falta conocimientos de programación. Basta con un creador de webs polivalente para elaborar contenidos de calidad. Con arrastrar y soltar puedes mostrar imágenes, textos y mucho más en internet.
Consejo: Al elegir el dominio es importante que tenga valor de reconocimiento. Ya el propio nombre del dominio debería dejar claro de qué trata la web. Para un vendedor de guantes llamado Bernd Meyer tiene sentido un nombre del estilo «Guantes-Meyer». Si se llamara solo «Meyer», ningún cliente potencial sabría de qué se trata.
La calidad del contenido es decisiva
Una vez que el esqueleto de la web está en pie, el contenido se convierte en lo decisivo. Se escribe en primer lugar para los usuarios, pero también para Google, el motor de búsqueda más utilizado. Sigamos con el ejemplo del vendedor de guantes. Cuando un cliente potencial busca guantes nuevos, escribirá justo eso en Google.
El motor de búsqueda decide entonces qué resultados muestra y en qué posición. Estadísticamente, las webs de la primera página tienen muchas más probabilidades de clics y ventas que las que quedan más atrás. Con una estrategia de SEO bien pensada (optimización para motores de búsqueda) es posible influir en el propio posicionamiento. En lugar de quedar en algún lugar de la página diez, Guantes-Meyer puede ir escalando posiciones.
Para ello necesita sobre todo contenidos útiles que aporten valor al lector. Cargados de palabras clave y, ante todo, de sustancia, Meyer contribuye así a que su web recién creada se vuelva visible. Con animaciones, imágenes y vídeos aumenta el valor de su contenido. Y, de nuevo, esto no requiere ninguna formación: con programas como Adobe ya se puede lograr mucho.
La facilidad de uso impulsa tu web
Más allá de las cuestiones de contenido, una buena web también tiene que ver con el tiempo de carga y la comodidad. La llamada velocidad de página revela con qué rapidez se carga la página en el móvil o el ordenador.
Si tarda demasiado, la tasa de rebote de los clientes potenciales aumenta notablemente. Quien hoy busca un producto o un servicio concreto decide a favor o en contra de un comercio o proveedor según varios criterios. La tipografía equivocada en la web, una mala estructura de submenús, poca legibilidad y también tiempos de carga largos hacen que el interesado se marche, aunque en realidad quisiera comprar los guantes de Meyer.
Aprendemos, por tanto, que la verdadera magia no está en crear una web. Con un creador de webs eso se hace en un abrir y cerrar de ojos. El auténtico reto es diseñar la web de modo que guste a Google y, sobre todo, a los clientes potenciales.